
El pueblo de Quechula y el Templo de Santiago se abandonaron a causa de la epidemia que azotó la población a finales del siglo XVIII. Desde entonces el edificio permaneció en ruinas. El sitio con el tiempo fue repoblado, pero hace seis décadas se desalojó a sus habitantes para la construcción de presas en la zona. Hoy en día quedan muy pocos pobladores originales de Viejo Quechula, cuyos descendientes protegen el Templo de Santiago, que constituye parte del patrimonio histórico del lugar. (Seguir leyendo…)
