Mientras crecía a pasos agigantados, Shein, la aplicación de moda rápida china, decidió desligarse de su país origen. Se mudó a Singapur y canceló el registro de su empresa original en Nanjing. También estableció operaciones en Irlanda y Estados Unidos, donde, de acuerdo a información de The New York Times, contrató a grupos de difusión para dar a conocer sus planes de expansión en el país. (Seguir leyendo…)
