
Joel David Ortiz Mejía, una promesa del béisbol a los 16 años, relata cómo los esteroides que le fueron administrados por sus propios entrenadores lo llevaron al borde de la vida y la muerte.

Joel David Ortiz Mejía, una promesa del béisbol a los 16 años, relata cómo los esteroides que le fueron administrados por sus propios entrenadores lo llevaron al borde de la vida y la muerte.