A pesar del transcurrir de los años y de las transiciones de las encargadas, Isabel afirmó que la receta no ha cambiado y se ha mantenido fiel y siendo un dulce familiar. “Están hechos a base de piña y arroz. No pueden cambiar porque no salen. Si le echo más arroz o menos azúcar no da la consistencia que necesita el dulce”, explicó. (Seguir leyendo…)
