
Altagracia Salazar
República Dominicana.–El gobierno hizo ayer una publicación a la que no hicimos referencia porque hacerlo parecía montarse en la guagua de las loas a la administración o lo que en buen dominicano se llama lambonismo. Eso es muy común en los medios dominicanos donde el gobierno es Dios porque paga publicidad y los “comunicadores” le ayuda a creerlo.
La citada publicación es un cuadro con el estado de 20 parámetros de la vida nacional en la actualidad y como referencia anterior el 2011.
Conociendo las encuestas, algunas de las cuales les he citado, y viendo el cuadro es innegable que Luis Abinader asumió a Leonel Fernández como la oposición para las elecciones del año que viene. También es innegable que Fernández venderá pocos espejos en un mercado en el que la gente sepa cuales son sus necesidades reales y en qué estado dejó Fernández el país cuando dijo que usaría 40 mil millones de pesos para garantizar la elección de Danilo Medina.
Y entonces el líder, maestro y guía, Redentor del Sur, padre de las carreteras de Montaña y de los puentes del Este tuvo que hablar y el hombre sabe hablara bonito
Ayer Fernández empezó su alocución de ayer diciendo que desmontaría punto a punto el discurso de rendición de cuentas de Abinader que calificó de obra maestra de Ficción. No sé si lo desmontó o no porque esa consideración es individual pero quiero tomar prestado un extenso reportaje publicado por el diario Francés Le Monde, bajo la firma del colega Jean Michel Caroit, para describir el país que dejó Fernández en el 2012
“Detrás de las playas bordeadas de cocoteros que atraen a cuatro millones de turistas cada año, más del 40% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. La pobreza apenas ha disminuido, aunque la tasa de crecimiento del país se encuentra entre las más altas de América Latina y el Caribe durante veinte años (4,5% en 2011).
La tasa de mortalidad infantil y la exclusión escolar se encuentran entre las más altas de la región. Centro importante para la cocaína sudamericana que va hacia Europa y América del Norte, la República Dominicana enfrenta un aumento de la delincuencia. La corrupción de muchos jueces genera la impunidad de los criminales, que a menudo se benefician de la complicidad de los agentes de policía”
Las desigualdades han aumentado entre las masas empobrecidas del campo y de los barrios marginales, y la casta relacionada con el poder, que suele exhibir sus riquezas mal habidas. En el centro de un escándalo de corrupción que se ha extendido a Haití, Panamá y Perú, el senador Félix Bautista es el arquetipo de esta acumulación vertiginosa. Sin dinero, dieciséis años atrás, por su cercanía al presidente Leonel Fernández está ahora a la cabeza de una fortuna cuya cantidad él dice ignorar.
Los últimos dos párrafos del reporte de Caroit son de Libro y los copio para terminar este comentario.
“Leonel Fernández parece ser el heredero de Joaquín Balaguer: modernizó el clientelismo político del viejo caudillo conservador que gobernó la República Dominicana durante casi un cuarto de siglo, después del asesinato del dictador Rafael Leonidas Trujillo, de quien fue un siervo fiel. Como Balaguer, Fernández ha invertido en grandes proyectos, como carreteras o el metro en la capital, que han sido fuentes de enriquecimiento para los cercanos al poder, en lugar de invertir en la educación o en la salud.
El otro lado del innegable “milagro económico” aparece en la clasificación establecida por el Foro Económico Mundial en Davos. La República Dominicana es uno de los países peor evaluado en términos de calidad de la educación, corrupción y despilfarro de dinero público.
