Kelly Pendry, una galesa de 42 años, tuvo los primeros síntomas de la enfermedad en 2016. Eran «menstruaciones abundantes y prolongadas» y «mucho dolor». Pero no fue sino hasta 2021 cuando finalmente le diagnosticaron un leiomiosarcoma uterino, una forma rara de cáncer que afecta las células del músculo liso. (Seguir leyendo…)
