BBC: Evarline Okello rompe a llorar cuando me dice que tiene una deuda de cientos de dólares, después de pagarle a un pastor para que orara por ella. Vive en una pequeña choza en Kibera, un vasto barrio pobre en la capital de Kenia, Nairobi, y ya no puede mantener a sus cuatro hijos. (Seguir leyendo…)
