Nayeli Reyes/Listín Diario
Le llevan flores, le encienden velas y velones de todos los tamaños y colores. Al barón le dejan comida y las monedas le llueven mientras le rezan un Ave María o un Padre Nuestro.
Quienes le creen, confían en que Benjamín Pórtela Álvarez, el primer cuerpo enterrado en el cementerio de la Máximo Gómez, responderá a sus peticiones. (Seguir leyendo…)
