
Rachel Waters, una joven estadounidense que vive en Shenzhen, China, creía haber encontrado en el británico Paul McGee el amor de su vida. Cuando el hombre se fue a Inglaterra a visitar a su familia y nunca regresó, se sintió “desconsolada” y comenzó una búsqueda en las redes. Lo que halló fue brutal: en su Inglaterra natal, McGee tenía esposa e hijos. (Seguir leyendo…)



















