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‘Cuando la prensa no quiere sumar’


Altagracia Salazar
Tres periódicos escriben hoy sobre el acuerdo que excluye a un imputado del caso Coral y Coral 5G tras la devolución de 18 millones de pesos con un acuerdo con el Ministerio Público y dos de ellos se hacen los tontos con P para, de manera subliminal, criticar una negociación que permite no solo recuperar esos 18 millones sino probar una acusación en la que están envueltos 4 mil millones.

La semana pasada les dije que los peces pequeños tiene a los grandes asustados. Y lo dije porque sabía de varios acuerdos no solo en casos conocidos sino en casos por conocer.
La acusación en el caso Coral y Coral 5G imputa a 31 personas, lideradas por el ex jefe del Cuerpo especializado en seguridad presidencial la sustracción de mas de 4 mil millones de pesos en operaciones fraudulentas.
La perspectiva critica de dos medios hacia la negociación en la que se devuelve 18 millones de pesos y se aportan pruebas contra los que se robaron 4 mil parece tan inocente que llama a suspicacia, quizá por el dicho aquel de que la mucha bondad se parece a la pendejá.
Un entendido en los casos de corrupción a nivel internacional nos explicaba hace unos días que cuando se trata con uno de los chiquitos en los grandes casos de corrupción en América Latina pueden pasar tres cosas:
a- Que el imputado principal pague el abogado del chiquito y pueda dirigir el caso desde la sombra.
b- Que el chiquito sea intimidado por presiones a su familia y
c- Que el chiquito coopere y aportes pruebas contra el grande y se le brinde protección.
Lo último está de moda en por lo menos cinco casos, cuatro de ellos conocidos y uno por conocer.
En la vida cotidiana tendemos a creer que nuestros problemas son los mayores. Igual pasa con los casos de corrupción en la administración publica. Para un ciudadano el más trascendente es que le queda más cerca o el que más le afecta. Pero eso no ocurre con nosotros los profesionales de la comunicación que estamos obligados u obligada en mi caso, a discernir entre paja y el grano.
Al pueblo dominicano hay que vacunarlo contra la confusión porque se mueven tantos intereses en torno a los grandes casos de corrupción y los entramados de beneficio que hay medios que nos quieren convencer que el maco es peje. (Sigue leyendo…)

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