
Ricardo Santana/Listín Diario
Algunas jóvenes universitarias pagan sus estudios vendiendo fotos y videos de ellas con contenidos pornográficos a hombres dominicanos y extranjeros.
Muchas de esas muchachas dicen que el negocio bueno se sustentaba en los videos y llamadas, pero que la clientela ha bajado considerablemente por las extorsiones, los chantajes y las estafas que existen en las redes sociales. (Seguir leyendo…)
