
Ante miles de sus seguidores en Selma, Carolina del Norte, el expresidente fustigó la decisión de la Casa Blanca de ponerle fin a las restricciones y vaticinó «una oleada de inmigración ilegal como el mundo nunca ha visto antes».

Ante miles de sus seguidores en Selma, Carolina del Norte, el expresidente fustigó la decisión de la Casa Blanca de ponerle fin a las restricciones y vaticinó «una oleada de inmigración ilegal como el mundo nunca ha visto antes».