Si la piedra hablara, un recoleto banco de granito del patio del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana contaría cómo se preparó uno de los lances más trascendentes de la historia del país, el magnicidio del sanguinario dictador Rafael Leónidas Trujillo el 30 de mayo de 1961. (Seguir leyendo…)
