Sin nombre todavía, la tercera vacuna rusa contra el SARS-Cov-2 –el coronavirus responsable de la actual pandemia– superó ya sus dos primeras etapas de pruebas en voluntarios y podrá ser producida en serie desde febrero próximo. Y la confianza en esos resultados es tanta que ha llevado a plantear desde ya la escogencia de su denominación, según lo condensó Aidar Ishmujamétov, miembro corresponsal de la Academia de Ciencias Rusa, en declaraciones al periódico Rossíiskaya Gazeta. (Seguir leyendo…)




















