
Al cumplirse el décimo aniversario del temblor, los Thomas viven en una casucha de mala muerte de dos cuartos que se inunda cada vez que llueve en Canaan, que pasó a ser el barrio de emergencia más grande del Caribe. Más de 300.000 personas viven allí, sin agua corriente, electricidad ni otros servicios públicos a pesar de las numerosas promesas de ayuda de ONGs, gobiernos extranjeros y las autoridades haitianas. (Seguir leyendo…)
