
Jose Rafael Sosa
Nos encanta el juego de los “enemiguitos”, aplaudir la confrontación entre iguales y dejar que corran ríos de tinta para fomentar el reabrir heridas y enemistar a quienes, en principio, están unidos por una hermandad por los fines a que corresponden y que debería estar por encima de todo lo circunstancial y lo inmediato. (Seguir leyendo aquí…)
