
Nueva York.–Aunque los ecologistas celebran el anuncio de que a partir del 1 de enero la venta y uso de vasos, platos y envases de espuma de poliestireno estarán prohibidos en la ciudad, varios vendedores de comida dicen que la medida los dejará al borde de la quiebra o tendrían que pasar los costos a los clientes. (Seguir leyendo aqui…)
