
Haber logrado que 160 jóvenes con síndrome de Down, no videntes y sordomudos sean hoy personas que aportan al teatro, la danza, el canto coral y otras profesiones a través del Teatro Orquestal Dominicano, es más que una satisfacción para sus principales ejecutores, según explicó la coreógrafa Wanda Camilo. (Seguir leyendo…)
