Los hombres que ellas rechazan [humor]


Pelao
Por Orlando Holguín
Hay varios tipos de hombres que las mujeres rechazan, pero en el ranking, el tacaño ocupa uno de los primeros lugares. Hoy día, el hombre tacaño tiene muy pocas oportunidades de quedarse reinando en el corazón de una damisela, porque los tiempos demandan que el macho varón masculino dé a su pareja, femenina algo más que pal salón.

El mercado amoroso está muy difícil. Antes una chica se conformaba con un hombre bien parecido, no debía ser todo un papi, sino uno que le llenara sus requisitos, que le dedicara tiempo y fuera fiel. Si tenía una “montura”, entonces mejor todavía. Es más, poseer un vehículo era uno de los valores agregados que las mujeres más apreciaban. Hoy día, el olor a gasolina sigue teniendo incidencia, pero muchas damas no quieren parejas que las pasen a buscar, les den un par de vueltas y las depositen luego en su casa, con dos chimichurris y un par de frías en el buche, y sin que él oiga: mañana tengo que ir para el salón, Dios mío tengo que pagar la Uni, debo comprarle una medicina a mami.

Si la RAE (la honorable Real Academia Española) decidiera aceptar los vocablos y frases populares (del pueblo llano) utilizadas por el dominicano, tal vez fuéramos el país hispanoparlante que más contribuyera a enriquecer el idioma de Cervantes. Vamos a ver de cuántas manera una jeva puede referirse a un hombre tacaño, utilizando frases del pueblo.

Lo dejé, porque ese tipo no sangra. Un hombre que no sangra, es aquel que no da ni para un café, aun esté en casa de la suegra y ésta exclame. “¡Ay, qué bien caería un cafecito!, pero no hay”.

Le saqué los pies, ése ni da ni dice dónde hay. En este caso, el hombre no da para el salón, pero tampoco es capaz de regalarle un sobrecito de shampoo de los que vendían en el colmado a diez pesos, para poner un ejemplo.

Ya no tengo nada con él, ese pendejo no Camina. El hombre que no camina, es aquel que no regala, nada, que casi no la saca a ella a pasear, y el día de San Valentín podría aparecerse con una flor de las que venden en las intersecciones de las calles de la ciudad capital.

Hace mucho que terminamos los amores, porque ese barbarazo no da ni la hora. La economía ha cambiado, la mujer mantenerse bonita, y si usted es un tipo que no da la hora ni de un reloj ajeno, o no se bebe un refresco para no botar los gases, entonces prepárese, porque las mujeres ya no aceptan eso, sobre todo cuando el hombre le exige que esté bella y apetitosa.

En fin, con frases como: Ese tipo es una piedra; ése no deja caer na; ni siquiera me saca a “miá”; él no se cantea; mi novio no se manifiesta; mi ex es como los gallos, no pone; ése ni boronea; en el Oeste lo matan, porque no saca a tiempo; es más duro que una mandarria, él tipo no floja; él no se mete la mano en el bolsillo ni para hacer equilibrio; parece árabe, pues no regala ni un pincho, con esas expresiones, las damas manifiestan que esperan algo más que cariñitos, pues muchas dicen que con besitos y mucho cuchi cuchi, no se va a la tienda, ni se ponen bonitas, en una época en que hay que aceptar que papeleta mató a menudo, y morocota se alzó con to’.

Sigan Orlando Holguín por @Kecolmado

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